miércoles, 29 de julio de 2015

Ley Orgánica de la Universidad Michoacana que finiquite causas del arbitrio interno por el que se incumplen garantías constitucionales del alumnado. Eduardo Garibay Mares. 2015


Ley Orgánica de la Universidad Michoacana que finiquite causas del arbitrio interno por el que se incumplen garantías constitucionales del alumnado

Eduardo Garibay Mares
Julio 29 de 2015

“Déjese la guerra sucia con que inculpan a estudiantes de problemas en escuelas y facultades, al argüir matrícula excesiva, bajo nivel educativo de aspirantes, presiones por ingreso de rechazados y tomas de recintos que realizan reprobados para lograr otro examen, cuando es el sistema educativo el que, por deficiente, no responde a los propósitos de su origen ni a lo que el desarrollo nacional demanda en lo económico, político, tecnológico y social”. Eglisic Severo Garrios

Fue en el foro “Reforma universitaria, unidad, integración y cambio”, donde el 28 de junio de 2005 expuse mi propuesta Ley Orgánica de la UMSNH con certidumbre jurídica y respeto de derechos constitucionales del alumnado, donde documento que no es por incremento de matrícula, ni por movimientos de aspirantes rechazados o de alumnos reprobados, como arguyen denostadores del estudiantado, que se dan problemas en escuelas y facultades, sobre todo en el periodo de terminación e inicio de cada ciclo escolar.
Porque es al amparo de imprecisiones y deficiencias insertas en el marco jurídico, y debido al caos y desorganización institucional, que prevalecen causas y efectos que impiden retomar la excelencia educativa en la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo, como desde 1998 lo señalé en el foro organizado por el Sindicato de Profesores de la Universidad Michoacana, y luego en el convocado por el Movimiento Democracia Nicolaita, en 2002. Sin embargo, con la universidad en agonía, en ciclos escolares donde los días de clase se semejan a los días vacacionales, por inhábiles, el tiempo pasa, la universidad agoniza, y nada se hace al respecto.
Así las cosas, resuelto a rescatar a la universidad de la crisis en que se extingue, en este 2015 insisto a fin de lograr la debida atención y respuesta institucional, no sólo porque al exponer por tercera ocasión mi propuesta, para contribuir a la inaplazable reforma universitaria, entre los integrantes de la comunidad universitaria que escucharon mis planteamientos estuvo el rector maestro Jaime Hernández Díaz, sino porque luego de trabajar voluntariamente, y sin remuneración económica alguna, para erradicar deficiencias del proceso enseñanza-aprendizaje y lograr la excelencia del mismo, el fin de mi vida se acerca, inexorable, al tiempo que la Universidad Michoacana se extingue, lo cual sí es evitable.
Justificación y planteamientos de reforma
Es obvio que de la necesidad de la reforma están convencidos lo mismo el estudiante que el padre y la madre, o el tutor, a quienes consta que es en torno al marco jurídico donde se originan causas y efectos que dañan a la universidad y, principalmente, a la comunidad estudiantil. Porque es al estudiante y a su familia a quienes afecta el desfase entre un ciclo escolar y otro, toda vez que estos ciclos se empalman de tal forma que ya iniciadas las clases del nuevo ciclo se da el caso de que aún se están presentando exámenes ordinarios, y que es hasta uno o dos meses después que los reprobados todavía no terminan de presentar exámenes extraordinarios y/o de regularización; lo cual es un caos oficial que daña el proceso de enseñanza-aprendizaje y, por ende, perjudica por igual a los aprobados y a los reprobados, en cuanto a la legalidad de los tiempos oficiales en torno a planes y programas de estudios, lo cual ha implica grave responsabilidad, por el descrédito de que son objeto escuelas y facultades.
No obstante, es a los alumnos, especialmente a los reprobados, a quienes se culpa de irregularidades institucionales, que hasta hoy persisten a causa del arbitrio interno que incumple garantías constitucionales de los educandos, en cuanto al debido desarrollo del ciclo escolar a que tienen derecho, sean éstos "buenos" o "malos" estudiantes.
Así las cosas, es en torno al Reglamento General de Exámenes que igual se documenta la necesaria reforma, cuando la subjetiva interpretación y aplicación del artículo 33, en perjuicio de alumnos, ha motivado que éstos sólo mediante presión conjunta, a través de tomas de planteles y paros por tiempo indefinido, consigan que el respectivo Consejo Técnico autorice la presentación de exámenes “especiales”, para acreditar el ciclo escolar, lo cual, además de ser una acción institucional que desborda el marco jurídico universitario, en donde no figura ningún examen “especial”, asimismo evidencia que debe cumplirse ya sin limitantes el artículo 33, en cuanto éste señala que “Los exámenes extraordinarios de regularización se conceden a aquellos alumnos que hayan reprobado exámenes extraordinarios”, siendo claro que limita el número de oportunidades para que el alumno pueda presentar legalmente, las veces que sea necesario, exámenes “extraordinarios de regularización", por cada materia que haya reprobado. Prueba de ello es que la norma sí  precisa en el artículo 32, respecto al examen “extraordinario”, que éste “se concede al alumno en cada materia una sola vez”.
Conclusiones
- Erradicar con la reforma universitaria la aplicación de normas, reglamentos o artículos que limiten parcial y concernientemente derechos de alumnos, como ocurre en caso de resultados reprobatorios y, en ese sentido, ha de comprender implementación de programas que permitan al alumno reprobado cursar nuevamente la asignatura o asignaturas correspondientes, teórica y prácticamente, con asesoría del docente, lo cual permitiría entonces al educando acreditar con un mayor provecho, tanto para los estudios que cursa como para su futuro desempeño.
- Exhorto a correspondientes autoridades universitarias y del gobierno federal, estatal y municipal, para que escuchen, atiendan y, en lo concerniente, apliquen mis propuestas, como lo hizo en 1999 la Dirección de Servicio Social nicolaita, al avalar el Programa Arraigo Comunitario y Rescate de Instituciones Municipales, para pasantes, que mereció en 2003 el “Reconocimiento Nacional al Servicio Social Comunitario”, por parte de la Secretaría de Desarrollo Social, la Secretaría de Educación Pública, la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior, y la Fundación Ford, y en 2004 el “Galardón al Servicio Social de Excelencia”, conferidos en la categoría al mérito docente, por considerar que la docencia, la investigación y la extensión son
actividades primordiales del quehacer de las instituciones de educación superior.
Al respecto, vale advertir a denostadores de nicolaitas que la justificación de mis planteamientos y propuestas, en pro de la excelencia educativa, la constato no sólo con el trabajo por la superación técnica, académica y profesional de mi Aula Máter, sino porque durante los cuatro años de estudios en la hoy Facultad de Historia la Universidad Michoacana me otorgó el Premio Padre de la Patria, y mi promedio en aprovechamiento académico, de 9.81, fue el más alto de la generación 1996-2000.
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Fuentes hemerográficas
* Garibay Mares, Eduardo, “Reforma universitaria II”, en Cambio de Michoacán, julio 21 de 2005.

* Garibay Mares, Eduardo, “Creatividad por amor al arte y educación por el bien común”, en Prensa Libre, noviembre de 2014.



Ley Orgánica de la Universidad Michoacana con certidumbre jurídica y respeto a derechos del alumnado. Eduardo Garibay Mares. 2015


Ley Orgánica de la Universidad Michoacana con certidumbre jurídica y respeto a derechos del alumnado

Eduardo Garibay Mares
Julio 28 de 2015

Primero fue en el “Foro de análisis, revisión, discusión y reflexión de la legislación universitaria vigente”, efectuado en mayo de 1998 por convocatoria del secretario general del Sindicato de Profesores de la Universidad Michoacana, SPUM, doctor Román Soria Baltazar; y después fue en el “Foro de análisis, discusión y alternativas sobre la reforma universitaria”, realizado en abril de 2002 por el Movimiento Democracia Nicolaita, donde correspondientemente participé con la presentación y exposición de mi propuesta al respecto, que igual presenté en un tercer foro llamado “Reforma universitaria, unidad, integración y cambio”, convocado por la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo, UMSNH, y que se llevó a cabo del 28 al 30 de junio de 2005.
Lo distinto en el tercer evento fue que mi propuesta, sustentada en el trabajo Ley Orgánica de la UMSNH con certidumbre jurídica y respeto de derechos constitucionales del alumnado, fue escuchada por el rector de la Universidad Michoacana, cargo desempeñado entonces por el maestro Jaime Hernández Díaz, que entre los asistentes estuvo en la segunda fila, lo cual me dio aliento en esa tercera ocasión, cuando otra de las diferencias la constituyó mi propósito utópico de lograr atención y respuesta institucional, donde por escrito se me indicara qué puntos de los que abordé serían incorporados en la susodicha reforma, si así ocurría, y, de no ser considerados para la misma, se me explicara por qué no, puesto que la universidad agonizaba ya en el caos y era de esperar que los trabajos presentados redundasen, finalmente, en correspondiente beneficio de estudiantes, profesores y empleados de la Casa de Hidalgo, y a favor de la excelencia de la misma, por el bien de Michoacán y del país.
Labor altruista por la excelencia educativa y vinculación de la Universidad Michoacana con la comunidad, a partir de 1972
Es por eso que en este 2015, como desde que inicié el desarrollo de mi propuesta educativa en 1972, reitero mis planteamientos con la experiencia que me dan los más de 40 años años de trabajar por la superación técnica, académica y profesional, a partir de que fundé el Comité de Servicio Social de la Facultad de Odontología en Michoacán, COSSFOM, cuya Propuesta de Capacitación Educativa para la Asistencia Nacional asimismo conllevó a que en 1997 fundase el Comité de Egresados y Estudiantes de Historia para la Asistencia Social, CEEHAS.
Tercera y última llamada
A los denostadores de la comunidad estudiantil advierto que es irresponsable argüir que es sólo el exceso de matrícula lo que frena a la universidad, cuando a la imprecisión y lagunas normativas se suma el caos institucional que impide lograr la excelencia, como lo ejemplifica el que al iniciarse los cursos, las listas de asistencia de cada asignatura no estén a disposición de los profesores en los planteles, como manda el artículo 13 del Reglamento General de Inscripciones, lo cual, al no cumplirse puntualmente, perjudica al alumnado, de manera especial a estudiantes que cursan con planes de estudio por semestre, toda vez que el problema se les duplica, en comparación con los que cursan ciclos anuales.
Así las cosas, es obvio que los educandos cursan planes de estudio, anuales o semestrales, en circunstancias desbordadas del marco legal, contra lo que el citado artículo manda en cuanto a que “Al terminar los exámenes de un año lectivo, los alumnos que continúen sus estudios en el mismo plantel podrán solicitar en el Departamento Escolar su reinscripción”, ya que tal reinscripción suele ocurrir cuando los universitarios ya están cursando el nuevo ciclo escolar y, peor aún, cuando todavía están presentando exámenes ordinarios, extraordinarios y/o de regularización, lo cual no sólo dificulta que los educandos logren la excelencia en su aprovechamiento, sino que es una ilegalidad que igual constituye una falta institucional que viola sus derechos.
Es en medio de tal ineficacia e ineficiencia oficiales que el discípulo debe formarse, sin sucumbir ante difíciles secuencias de planes de estudio anuales, que son peores en los semestrales, con lo que se le priva tanto de vacaciones con su familia, como de la óptima formación a que tiene derecho, debido a que los ciclos escolares se empalman hasta desarrollarse, de manera simultánea, la terminación de uno y el inicio de otro.
Inexistencia jurídica de la Dirección de Control Escolar
Empero, no obstante señalarlo desde el foro de 1998, nada se ha hecho tampoco respecto a la inexistencia jurídica de la hoy Dirección de Control Escolar, ya que dentro del marco legal vigente sólo está reconocido el Departamento Escolar, que ya no existe como tal, como tampoco en escuelas y facultades se ha acabado con la desorganización que es causa de que el aprovechamiento del estudiante, durante el proceso de enseñanza-aprendizaje, se lleve a cabo en medio de un desorden que impide la óptima formación a que tiene derecho, en medio del desfase que igual pone en riesgo la legitimidad de estudios de tal forma realizados, como lo ejemplifica el caso extremo a que se ha llegado en la Facultad de Medicina Dr. Ignacio Chávez.
Lo grave es que al no figurar dicha Dirección de Control Escolar, ni su titular, entre autoridades que la legislación vigente reconoce, es obvio que el cambio e incremento de funciones y atribuciones han hecho que su respectivo desempeño y competencia se den al margen del marco jurídico e igual pudiese poner en entredicho, ante instituciones de educación nacionales y extranjeras, la respectiva legitimidad del aval oficial de certificados de estudios y de títulos profesionales.
Conclusiones
- Reiteración al Rector de la Universidad Michoacana la disposición solidaria de apoyar en lo concerniente, a fin de rescatar a nuestra Máxima Casa de Estudios de la creciente crisis que la lleva a la extinción; e igual
- Confirmar lo necesario de que en la reforma se integre la propuesta desarrollada a partir de 1997 por el Comité de Egresados y Estudiantes de Historia para la Asistencia Social, CEEHAS, misma que el maestro Jaime Hernández Díaz conoció desde los inicios del CEEHAS, cuando fungió como director del Instituto Michoacano de Cultura, al encomendarle el Titular del Poder Ejecutivo estatal Víctor Manuel Tinoco Rubí la atención y apoyo al organismo nicolaita, mismo que presentó su propuesta sustentada a su vez en la labor social profesional iniciada en la Universidad Michoacana en el año 1972 por el Comité de Servicio Social de la Facultad de Odontología en Michoacán, COSSFOM, cuyo programa odontológico fue reconocido de inmediato por el presidente de la Federación Dental Internacional Harold Hillenbrand, para ser aplicado con éxito en otros países, esto es, un año antes de que fuese fundada la hoy Facultad de Historia, donde el señor rector y yo estudiamos en respectivos tiempos.
La ocasión es propicia para manifestar ante la Opinión Pública que no formo parte, en lo absoluto, de la estructura oficial y/o administrativa de la Universidad Michoacana, por la que desde 1972 he trabajado, respectivamente, primero con el COSSFOM y luego con el CEEHAS, y por las que trabajaré hasta expirar el último aliento de mi vida, sin condiciones y poniendo siempre en alto su nombre en ámbitos nacional e internacional, dado que soy michoacano y mexicano libre por nacimiento, nicolaita por derecho, insurgente por convicción, independiente por capacidad personal y comprometido con mi Aula Máter por decisión propia.
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Fuentes hemerográficas
* Garibay Mares, Eduardo, “Reforma universitaria I”, en Cambio de Michoacán, julio 15 de 2005.

* Garibay Mares, Eduardo, “Creatividad por amor al arte y educación por el bien común”, en Prensa Libre, noviembre de 2014.



martes, 7 de julio de 2015

No lo verás, Quijote, en toda tu vida. Eduardo Garibay Mares. En el XXIII Aniversario del periódico Cambio de Michoacán


No lo verás, Quijote, en toda tu vida

Eduardo Garibay Mares
6 de Julio de 2015:  XXIII Aniversario del periódico Cambio de Michoacán

El fin de las letras es poner su punto en la justicia distributiva, al dar a cada uno lo que es suyo, y entender y hacer que las buenas leyes se guarden. El fin de las armas es la paz, que es el mayor bien que los hombres pueden desear. Miguel de Cervantes Saavedra.

Desde el prólogo de la primera parte de su libro El Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha, Miguel de Cervantes Saavedra mostró su rebeldía contra las reglas del juego, establecidas por correspondientes grupos de poder, cuando al reconocer que su obra carecía de lo que sobradamente usaban en sus escritos los quién es quién de su tiempo, y de todos los tiempos, la describió como “falta de toda erudición y doctrina, sin acotaciones en las márgenes y sin anotaciones al fin del libro”, si se le comparaba con otras que no obstante ser profanas o meras fábulas, estaban plenas “de sentencias de Aristóteles, de Platón y de toda caterva de filósofos que admiran a los leyentes, y que tienen a sus autores por hombres leídos, eruditos y elocuentes”.
Porque Cervantes no cayó en el fácil recurso de usar un libro de moda cuyo largo catálogo enlistase a todos los autores, de la “a” a la “zeta”, para poner ese abecedario en el propio, dado que además de no necesitarlo, tampoco pretendió, como otros autores, dar así de improviso autoridad a su obra con dichos sustentos, que en su libro faltaban. Cuestiones todas prevalecen hasta nuestros días, en los distintos cotos de poder, y que en lo concerniente son causa de que los investigadores sólo citen en sus publicaciones, o aludan de viva voz, a los cuantos escogidos contemporáneos que forman parte de su círculo laboral y/o social, así como a personajes nacionales y extranjeros acordes a presuntas características.
Obvio es que la revolucionaria obra de Cervantes tenía en la mira evidenciar, con las puntualidades de la verdad y la conveniente locura de Don Quijote, que en la perenne lucha contra la inequidad habida entre clases sociales, los libros de caballerías eran una falacia prohijada para entretener al pueblo, por parte de los poderosos, a fin de darles esperanza de justicia, libertad e igualdad de oportunidades, las cuales supuestamente habría de allegarles un día con otro algún valiente que, paradójicamente, para servicio de la nobleza tendría que ser primero reconocido y armado caballero, lo cual, a la luz de la paradoja, es definitivo que nunca ocurrirá en tanto no se rompa dicho esquema del poder. Esto es, que locura con que dotó al Caballero de la Triste Figura  le permitió consignar, sin que su libro fuese prohibido y sin ser reprimido por ello, la estructura, nexos y dominio sobre el pueblo, poseídos por grupos de poder y gobernantes, que desde luego jamás será vencida por ningún idealista Quijote cervantino.
Don Quijote surge del pensamiento vuelto escritura plasmada en el papel. Dibujo a lápiz con edición digital/Mych
No lo verás, Quijote, en toda tu vida: parece sentenciarlo así el combativo autor, al relatar que Don Quijote llegaba a su pueblo cuando escuchó que un muchacho le decía a otro –no te canses, que no lo verás en toda tu vida–, y tomó esas palabras como mal agüero, ya que en ese momento vio que venía huyendo una liebre, perseguida por muchos galgos y cazadores, e interpretó todo eso como señal de que él nunca alcanzaría sus propósitos, ya que además volvía vencido por la estratagema urdida por la elite de su pueblo natal, con todas las agravantes de premeditación, alevosía y ventaja, para que el bachiller Sansón Carrasco, pertrechado como el “Caballero de la Blanca Luna”, lo retara a contender y lo venciera, a fin de que, una vez vencido, conviniera en dejar las armas y se retirara a su hogar, lo cual había logrado el bachiller luego de fracasar en un primer intento en que resultó vencido por Don Quijote, al enfrentarlo en un duelo bajo el nombre y disfraz de “Caballero de los Espejos”.
Crítica y autocrítica
Es en la segunda parte de su obra que Cervantes expone su punto de vista acerca de la escritura de libros, y especialmente del propio, cuando después de escuchar lo que el bachiller Sansón Carrasco le comentaba sobre lo que de él se había escrito, Don Quijote estuvo en desacuerdo con el autor de su historia. Esto es, que Cervantes se criticó a sí mismo, por voz de Don Quijote, de la forma siguiente:
–Con todo –expresó Sansón Carrasco–, algunos que han leído la historia dicen que les gustaría que el autor se hubiese olvidado de algunos de los infinitos palos dados, en diferentes encuentros, al señor Don Quijote. –Ahí entra la verdad de la historia–, acotó Sancho. –También pudiera callarlos por equidad–, replicó Don Quijote–, pues las acciones que no mudan ni alteran la verdad de la historia, no hay para qué escribirlas, si han de redundar en menosprecio del protagonista. Seguro es que no fue tan piadoso Eneas como Virgilio lo pinta, ni tan prudente Ulises como le describe Homero.
Luego de concluir Don Quijote que el susodicho autor no había sido un sabio sino algún ignorante hablador, que a tientas y sin algún discurso se puso a escribir la historia, saliese lo que saliere, Sansón Carrasco defendió al autor y la historia, al afirmar que ésta era tan clara y verdadera que los niños la hojeaban, los jóvenes la leían, los hombres la entendían y los viejos la celebraban, agregando que era tan famosa y leída que todo género de gente la conocía.
Las alusiones que Cervantes hace de sí mismo culminaron cuando Don Quijote concluyó su testamento con la súplica a sus albaceas de “que si la buena suerte les trajere a conocer al autor que dicen que compuso una historia que anda por ahí con el título de ‘segunda parte de las hazañas de Don Quijote de la Mancha’, de mi parte le pidan, cuan encarecidamente ser pueda, perdone la ocasión que sin yo pensarlo le di de haber escrito tantos y tan grandes disparates como en ella escribe; porque parto de esta vida con escrúpulo de haberle dado motivos para escribirlos”. Arrepentimiento y disculpas del moribundo Don Quijote, por lo dicho y hecho en tal historia, con que Cervantes descalificó lo revolucionario de su obra, ante la amenaza del juicio y castigo que pudiese venirle desde los altos tribunales humanos, que conocía, más que de los divinos, en que creía.
Corolario
Es en el prólogo de la segunda parte que Cervantes responde a quien lo menospreció por estar viejo y manco. –Como si de mí dependiera detener el tiempo, para que no pasase por mí y sin considerar “que no se escribe con las canas sino con el entendimiento, el cual suele mejorarse con los años”; o si mi manquedad hubiese ocurrido en una taberna y no en la Guerra de Lepanto–, precisó el autor a su crítico, al parecer sacerdote y cercano del Santo Oficio, quien igual dejó ver incomodidad por una obra que calificó de ser, entre otras cosas, más satírica que ejemplar.
Infortunadamente, tal criterio trascendió, ya que Don Quijote sólo ha llegado a ser usado como satírico símbolo de lucha contra el poder, cuya augurada derrota es vuelta realidad por los poderosos, al siempre demostrar que todo propósito y actividad que afecten sus ambiciones e intereses, nunca verán el triunfo.
Esto es, que Don Quijote tendría que dejar de ser figura carnavalesca de festivales cervantinos, para convertirse en ejemplo de lucha victoriosa por la igualdad, la libertad y justicia social, al lado del pueblo y sin ataduras ni compromisos con grupos de poder.


miércoles, 24 de junio de 2015

San Juan Bautista y la palabra por el bien común, siempre acallada. Eduardo Garibay Mares

San Juan Bautista y la palabra por el bien común, siempre acallada

Eduardo Garibay Mares
Junio 24 de 2015

En este 24 de junio Día de San Juan, el Bautista, con solidaridad fraterna, a periodistas, comunicadores y editores de Michoacán, de México y del mundo cuya voz se acalla.

Sucesos cotidianos afectan a niñas y niños, a jóvenes y personas ancianas, mujeres y hombres. Más aún si son migrantes, sea que estén en tránsito o que estén asentados, dentro o fuera del país de origen. Gente vulnerable y vulnerada, por cuyo bienestar es compromiso irrestricto dar a conocer la verdad, el cual asumen quienes ejercen el periodismo, aunque también están desprotegidos e igual son avasallados por los grupos de poder imperantes, que siempre acallan la palabra veraz que incida en el bien común, y sea contraria a sus intereses.
A la luz de los siglos, conocer la verdad es perenne objetivo de la humanidad, que por ello reclama a los profesionales de la comunicación, la información y noticia de lo que realmente sucede, a fin de que la verdad periodística fortalezca tanto a la sociedad en su conjunto, como al respectivo Estado que debe servir en bien de su pueblo y nación, como obliga asimismo en la República mexicana, donde hoy en día, de igual forma que en el resto del mundo, se está lejos de asegurar las condiciones al gremio periodístico, para el aporte de información y noticias veraces, por el bien común.
La voz que clama en el desierto
Ejemplo de que la palabra veraz por el bien común siempre es acallada, es el caso del heraldo precursor de Jesús el hijo de Dios: Juan el Bautista, quien preparaba el camino, enderezaba lo torcido, allanaba lo áspero y prevenía el aprovisionamiento para la llegada del Mesías.
Celebrado su nacimiento el día 24 de junio, puesto que nació seis meses antes que Jesús, nacido en Belén la noche del 24 de diciembre, y conmemorada su muerte el 29 de agosto, al iniciar Jesús su vida pública a los 30 años de edad terrena, Juan el Bautista, hijo de Isabel y de Zacarías, fue un heraldo y predicador judío quien, practicante del ascetismo, renunció a los bienes materiales y se dedicó a la realización de acciones en pro del espíritu y del bien vivir de la gente.
Juan dijo ser La voz que clama en el desierto, para dejar en claro que era, ante todo, una voz, una palabra, un hombre con un mensaje que había de ser dado en aquel desierto, territorio de hostiles condiciones físicas, donde predicó, y que igual aludía al desierto donde se extinguen los valores universales, que obstaculizan intereses personales de gobernantes y poderosos: el desierto donde impera la ley del más fuerte y las voces veraces se acallan.
En el año decimoquinto del gobierno del emperador romano Tiberio, cuando asimismo gobernaba Poncio Pilato en Judea, y eran sumos sacerdotes Anás y Caifás, Juan comenzó a predicar en el desierto, y a bautizar en el Río Jordán, ejerciendo su ministerio en Ainón, Perea, así como en la frontera de Galilea, territorio gobernado por el tetrarca Herodes Antipas. Casado Herodes con la hija de Aretas, rey de los nabateos, durante una visita a Roma se enamoró de Herodías, quien era su sobrina y a la vez esposa de su hermano Filippo, tetrarca de Iturea y de la provincia de Traconite, y la invitó a vivir en Galilea, donde Juan el Bautista se atrevió a reprocharle a Herodes tanto sus malas acciones gubernamentales, como su público adulterio. Fue entonces que influido por Herodías, a quien incomodaba la palabra veraz y recriminatoria de Juan el Bautista, Herodes lo hizo apresar y lo encarceló en la fortaleza de Maqueronte, temeroso de que Juan aprovechase la autoridad moral que ejercía sobre las multitudes que lo escuchaban, para incitarlas a la rebelión.
Esto es, que el objetivo era quitar de en medio al heraldo, que amenazaba tanto el goce de los lujos y privilegios de Herodías, que odiaba a Juan y quería quitarle la vida, como el reinado de Herodes, quien temía que la gente seguidora del profeta se sublevara en su contra.
Sin embargo, aunque al principio el tetrarca se dejó llevar por Herodías, después de un tiempo su resentimiento pareció haberse reducido, pues en su remordimiento de conciencia escuchaba a Juan e incluso hizo cosas a sugerencia de su prisionero, lo cual acrecentaba la ira de Herodías, quien vio la oportunidad de acallar la voz del profeta durante la fiesta de cumpleaños de Herodes, quien la realizó de acuerdo a la moda romana, a fin de agasajar a magnates, tribunos, y gente principal de Galilea.
En el apogeo del festejo, Salomé, la hija de Herodías, danzó y gustó mucho a Herodes y a los comensales, y entonces el rey le dijo: Pídeme lo que quieras y te lo daré. Salomé se acercó a su madre y le preguntó: ¿Qué le voy a pedir? Y ella le contestó: ¡La cabeza de Juan el Bautista!
Acto seguido, la joven danzante le dijo al rey: Quiero que ahora mismo me des, en una bandeja, la cabeza de Juan el Bautista. Contrariado, Herodes tuvo que cumplir lo prometido, y al instante mandó a sus guardias que le trajesen la cabeza de Juan, mismos que, tras obedecer la orden, le entregaron la cabeza del predicador a Salomé, quien a su vez se la dio a su madre Herodías.
Así ocurrió la muerte del predecesor de Jesucristo y portavoz de todos los tiempos: Juan el Bautista, víctima tanto del odio exterminador de Herodías, a través de la aconsejada petición de Salomé, como de la imprudente promesa de Herodes, criminalmente mantenida y llevada a cabo.
Corolario
A la luz de los siglos, desde antes de Cristo y después de Él, la voz que clama en el desierto, acallada en su momento, es inextinguible, e igual lo es la palabra veraz de periodistas: mujeres y hombres que así aportan soluciones a problemas que afectan a la población más vulnerable, por el asumido compromiso, inquebrantable, de su eminente función social por el bien común, siempre obstaculizada por intereses de grupos de poder.
Sí, periodistas desprotegidos en el ejercicio de su trabajo, cuya voz se acalla impunemente en Michoacán, en México, en el mundo, de una o de otra forma.







Día del Padre el tercer domingo de junio. Eduardo Garibay Mares

Día del Padre el tercer domingo de junio

Eduardo Garibay Mares
Junio 21 de 2015

Instituida el tercer domingo de junio la fecha para celebrar cada año el Día del Padre, a fin de reconocer el papel fundamental del padre de familia en la sociedad, al cumplir en el hogar con la crianza y formación de su descendencia, natural o adoptiva, igual al lado de su pareja que él solo.
Porque la paternidad, el ser padre, se refiere desde el punto de vista biológico al vínculo de filiación entre el hombre y su descendiente natural, esto es, a la relación existente entre el progenitor masculino, el padre, y su hija o hijo. Paternidad que jurídicamente también puede establecerse mediante la adopción, por lo que en ambos casos ser papá, al igual que ser mamá, implica tener y ejercer la patria potestad de sus hijos.
Por eso es que tanto para el padre biológico, cuyo hijo lleva su sangre, como para el padre adoptivo, que igual brinda amor y apoyo paternal, nada se equipara al gozo de escuchar la palabra: Papá, misma que desde hace al menos 50 mil años ha pasado de generación en generación hasta nuestros días y que, presente en 700 de las mil lenguas existentes, en el 71 por ciento de los casos tiene similar significado, ya que alude a un antepasado común, miembro de la familia por parte paterna. Ello seguramente porque los bebés asocian los primeros sonidos que pueden emitir ante las primeras personas que ven, sus padres: ma ma, para la mamá, que los amamanta, y pa pa, da da o t ata, para el papá, al que con tal exclamación gustosa ven llegar, por lo cual se comprende que la palabra papá tenga en distintos idiomas significado semejante.
Historia del festejo
Fecha precedente en México y en otros países de la celebración del Día del Padre, que actualmente se festeja en distinto tiempo en casi todas las naciones, es el 19 de marzo, día en que se felicita a los padres con motivo de la festividad religiosa de San José: Yosef, que Dios multiplique, esposo de María y padre de crianza del niño Jesús, es decir, tenido por padre sin serlo biológicamente, carpintero de oficio y fuerte de carácter quien, padre por excelencia, cumplió su bíblico compromiso paterno como parte de la Sagrada Familia, con una vida perfecta y ejemplar.
En cuanto al festejo actual del tercer domingo de junio como Día del Padre, éste surgió de la propuesta de la estadounidense Sonora Louise Smart Dodd, en memoria de su padre Henry Jackson Smart, veterano de la guerra civil que enviudó cuando su esposa Ellen Victoria murió al dar a luz a su sexto hijo, y quien a cargo de la crianza de sus criaturas cumplió las funciones que le correspondían como padre e igual suplió las de la fallecida madre. Fue así que como Henry Jackson había nacido el 19 de junio, la amorosa hija propuso su fecha natal para homenajear a los padres.
Acogida con entusiasmo la institucionalización de un día para reconocer el quehacer del padre en la familia, la cual es el núcleo o epicentro donde se forma la sociedad y se sustenta el país, la agradecida hija logró que por primera vez el festejo tuviese efecto en la fecha planteada, en Spokane, Washington, en 1910, año a partir del cual también se efectuó en otros estados del país, más aún porque en 1924 el presidente Calvin Coolidge declaró celebración nacional el 19 de junio, hasta que en 1966 el presidente Lyndon Johnson proclamó oficialmente el tercer domingo de junio para festejar el Día del Padre, en tiempo no laborable.
Corolario
En el homenaje instituido para celebrase el tercer domingo de junio, lo cierto es que en el Día del Padre y siempre, es el amor filial de quien agradece a su padre, al igual que lo hace con su madre, la crianza y el apoyo recibidos, lo que hace preciado el ser papá, y el ser mamá, como sustento supremo de realización humana, la cual alude el controvertido dicho de que “plantar un árbol, escribir un libro y tener un hijo”, es la fórmula estándar para realizarse cabalmente en la vida, puesto que es incuestionable que igual es valioso: si no se planta un árbol, actuar a favor del rescate y preservación del medio ambiente; si no se escribe un libro, leer los publicados; y si no se tiene descendencia biológica, adoptar criar y formar a infantes huérfanos o abandonados a su suerte por sus progenitores.
Es por eso que instituida en casi todos los países del mundo, aunque en fechas distintas, esta celebración propicia el fortalecimiento de la unidad familiar en torno a la fundamental figura del padre, por lo que el Día del Padre se ha convertido en la fecha para festejar a todos los papás del mundo, cuyo ejemplo de vida y labor en el hogar, al incidir a favor de la sociedad en su conjunto, constituye el sustento del bienestar nacional.

Así las cosas, que en la grata compañía de toda la familia, junto con el cariñoso saludo de la hija o hijo que se hallen ausentes. Por el deber cumplido ¡Feliz Día del Padre! 

José Garibay Romero, padre ejemplar, y su hijo Eduardo Garibay Mares; en el primer plano de la fotografía del año 1952, del Archivo Histórico José Garibay Romero. AHJGR.


lunes, 15 de junio de 2015

José Garibay Romero, luchador de la razón y la justicia social. Enmarcado en su 51 Aniversario Luctuoso por la Historia de Michoacán y de México. Eduardo Garibay Mares


José Garibay Romero luchador de la razón y la justicia social

Enmarcado en su 51 Aniversario Luctuoso por la Historia de Michoacán y de México

Eduardo Garibay Mares
Junio 15 de 2015

Hijo de Francisca Romero Navarro y de Camilo Garibay Ríos, mi padre José Garibay Romero nació en Chavinda, Michoacán, el 10 de mayo de 1908, y fue bautizado el siguiente día 11, aunque en el registro civil figura como nacido el 23 de agosto. El 15 de junio de 1964 murió a los 56 años de edad, en Morelia, ciudad capital de la entidad michoacana.
Luchador de la razón y la justicia social, el michoacano José Garibay Romero es parte de la historia de Michoacán y de México, como lo documentan, por ejemplo, las obras del profesor Jesús Múgica Martínez, del doctor Raúl Arreola Cortés, del doctor Enrique Guerra Manzo, y del historiador Gabriel Hernández Soria; así como el hecho de que su espíritu sencillo y la grandeza de su ser viven en la memoria y en el corazón de quienes lo conocieron y de su gente.
En la consolidación y creación de organizaciones michoacanas y nacionales
Fue en agosto de 1938, en el Congreso de Unificación Campesina realizado en el Teatro Ocampo de Morelia, que José Garibay Romero efectuó, como Secretario General, la transición para que la Confederación Revolucionaria Michoacana del Trabajo, CRMDT, diera origen a la Liga de Comunidades Agrarias y Sindicatos Campesinos en Michoacán, y así coparticipar en la creación de la Confederación Nacional Campesina, CNC, el día 28 del mismo mes en el Teatro Hidalgo de la Ciudad de México, cual documentó el profesor Jesús Múgica Martínez, en su libro La Confederación Revolucionaria Michoacana del Trabajo. 

 José Garibay Romero. 1946. FOTO/Archivo Histórico José Garibay Romero, AHJGR. 

De igual forma, el nicolaita Raúl Arreola Cortés, ex rector de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo, UMSNH, en su investigación Algunas notas para la historia del movimiento obrero en Michoacán, dio fe, como testigo que fue de los hechos y como historiador documentado, de la entereza de Garibay Romero, quien en abril de 1937 fue electo secretario general de la CRMDT, institución fundada en 1929 por el General Lázaro Cárdenas del Río, para integrar a comunidades indígenas, campesinos, trabajadores de talleres y fábricas, y a profesores, a fin de proteger sus vidas y defender las relativas conquistas logradas, esto es, que la organización formaba parte del proyecto de nación  cardenista, mismo cuya continuidad se vio rota entonces en Michoacán, dado que el gobernador Gildardo Magaña auspició la desintegración de la CRMDT, previa alianza y maniobras para atraerse una facción de aquella organización, y para ello contó con el apoyo de algunos líderes, lo cual coadyuvó al gobernante en su combate tanto contra la confederación como en contra de Garibay Romero, en un contexto que el doctor Arreola documentó al escribir textualmente: “Los militantes que permanecimos fieles a la Confederación fuimos perseguidos y encarcelados, y el último Comité Ejecutivo durante más de un año tuvo numerosos enfrentamientos con el gobierno… Muchos seguimos trabajando con este comité, en tanto se fortalecían con el apoyo de Magaña los grupos favorables a su gobierno”.
Una etapa en la trayectoria de lucha social de Garibay Romero, de la que también trata Enrique Guerra Manzo, de la Universidad Autónoma Metropolitana Xochimilco, en su obra Poder regional y mediación política en el Bajío zamorano, 1936-1940, al investigar acerca de la forma de ascenso del agrarismo, en la segunda década del siglo XX, así como sus puntos culminantes y tendencias en los años 30, con relación a la reforma agraria que el presidente Cárdenas efectuó sustentado en su plan sexenal de gobierno 1934-1940.
Por eso fue que siendo su objetivo corroborar causas de arribo y permanencia en el poder regional de Juan Gutiérrez Flores, personaje central de su investigación, Guerra demostró que la ruptura del gobierno michoacano con la política cardenista se dio tras el reparto de tierras de las haciendas del Bajío zamorano, conforme demandaban desde 1924 campesinos lugareños, el cual efectuó Cárdenas el 24 de junio de 1936, tiempos en que Gutiérrez acrecentó su poder regional, al cobijo, paradójicamente, de su alianza con el gobernador Magaña, puesto que así aprovechó: primero, la política cardenista y la adhesión solidaria de agraristas a la Confederación, que en 1937 encabezaba Garibay Romero, a quien Magaña tomó como su enemigo por considerar que no lo había apoyado en su candidatura al gobierno de Michoacán, al que accedió de 1936 a 1939; y segundo, su mando sobre el campesinado de Zamora, que le facilitó incidir al interior de la Confederación y fortalecer su alianza con el gobernador, más aún cuando se delimitó la facción de Pablo Rangel Reyes, desde su cargo de Secretario de Comunidades Agrarias dentro de la CRMDT, quien también estaba relacionado con Magaña.
Así las cosas, detectadas por Guerra las interacciones de Gutiérrez, del gobernador y de Rangel, en el proceso faccioso igual demuestra la tendencia retrógrada inserta en el sindicalismo agrarista michoacano, tras ocurrir el referido reparto agrario, puesto que tal segregación conllevó al estallido de conflictos entre confederados, como los ataques de comisariados ejidales, en distintas comunidades, contra ligas femeniles y antialcohólicas locales, que en pro de la familia lucharon por lograr niveles superiores de bienestar y por liberar a los hombres del alcoholismo, confrontaciones que ejemplifica el caso de la Liga Femenil de Zamora, cuya presidenta le dirigió el 5 de febrero de 1937 una carta a Gutiérrez, para recalcarle que a causa de agresiones verbales y amenazas de daño físico por parte de sus allegados, de las que él sabía, el Teatro Francisco I. Madero ya no sería sede de sus asambleas, como Cárdenas les había indicado, por lo que seguras de que Gutiérrez conocía de la creciente división que al seno de su agrupación femenil ocasionaban tales personas, le informaron del acuerdo de efectuar sus asambleas en la Escuela Gabriela Mistral, para no continuar victimadas por gente que obraba con criterio poco revolucionario, que las insultaba y amenazaba con darles una paliza.
Como la presidenta hizo llegar la queja a Garibay Romero, éste, en carta del 8 de febrero ordenó a Gutiérrez el cese inmediato de hostilidades contra la liga femenil, efectuado por inconscientes cuya mentalidad antirrevolucionaria se revelaba al agredirlas verbalmente y al obstaculizar con hechos su labor. Sin embargo, la sempiterna problemática que afecta a la mujer prevaleció sobre la lucha de la razón y la justicia social del señero Garibay Romero, ya que al ser grupos más débiles, las ligas femeniles no sólo fueron agredidas sino que resultaron presa fácil de comisariados ambiciosos de sus parcelas, que llegaron a despojarlas de ellas, como en el ejido de Jamandúcuaro, Tlazazalca, cuando Gutiérrez en vez de solicitar el cese del comisariado por denuncias de hostigamiento contra la liga femenil, se limitó a solicitar se corrigiese el hecho, en oficio del 20 de noviembre de 1940, con todo lo cual Guerra evidenció que en el ejercicio de poder y mediación regional, aliado al gobernador en turno y al líder Rangel, Gutiérrez se empeñó para permanecer en la coalición en contra de la confederación de indígenas, campesinos, obreros y profesores, así como en contra de Garibay Romero, uno de los promotores y ejecutores del proyecto de nación cardenista, por lo que el aliado en cuestión no tuvo empacho en afirmar que no permitiría que sus comisariados se pasasen a la oposición, ni a favor de la CRMDT ni de Garibay Romero, como lo suscribió el 25 de enero de 1939 en la carta dirigida a Rangel, al reiterarle a éste su lealtad, aunque ello implicase romper con su antiguo amigo Ernesto Prado, principal líder de Chilchota, quien en varias ocasiones ayudó a Gutiérrez y a los agraristas zamoranos.
Su semblanza en la historia michoacana y del país
El historiador Jorge Gabriel Hernández Soria documenta en su obra de investigación histórica Los de la Confederación. Cómo se formó en Michoacán el sistema político que duró 60 años, la semblanza biográfica de José Garibay Romero, en la cual a la letra dice, entre otras cosas, que:
Fue el último dirigente estatal de la Confederación. Nació el 10 de mayo de 1908 en Chavinda, pueblo al inicio del Bajío zamorano y cuya vida económica estaba marcada por la hacienda de Guaracha. Fueron sus padres Camilo Garibay Ríos y Francisca Romero Navarro. José Garibay vivió la niñez normal de un pueblo pequeño. Por su edad no participó en la Revolución. Cuando falleció su padre, a los 4 años el niño pasó al cuidado de un hermano de su padre, llamado también José Garibay. El niño pronto entró a ayudar a su tío en una tienda miscelánea que tenía en la misma población.
José siempre tuvo cercanía a la religión católica. Participaba en la vida parroquial y estuvo colaborando con el cura de lugar quien le enseñó a leer y escribir. Con esa habilidad se le requería en la tienda como lector y redactor de cartas y comunicados personales y oficiales. Con buena letra y carácter metódico pronto empezó a ganar unos centavos por esas tareas complementarias a las del mostrador del establecimiento que, como se usaba entonces, vendía de todo: comestibles, aperos de labranza, ropa, papelería, mercería. En cierto momento, durante la visita a la región que hizo el Gobernador Gral. Lázaro Cárdenas, en que algunos de los peones de Guaracha iban a elaborar un oficio respaldando la solicitud de tierras, Garibay Romero fue requerido para escribir el ocurso. El documento redactado gustó al General, quien mandó llamar al joven y lo invitó a participar en la organización de campesinos y obreros que por entonces se estaba formando en el estado. Fue así como Garibay Romero se involucró con el movimiento agrario que tendría, en el enfrentamiento entre la “seda” Guaracha y la “hilacha” de los agraristas, una importancia trascendental regional. Fue esta una situación muy especial pues la gran mayoría de los peones no querían solicitar las tierras de la inmensa hacienda. Tocó a los líderes confederales convencerlos y, con el tiempo, obtener la dotación de tierras a los Ejidos de Chavinda, Guarachita, Pajacuarán, Totolán, Jiquilpan, Venustiano Carranza y otros.
De manera natural, Garibay Romero pasó a formar parte de la Confederación Revolucionaria Michoacana del Trabajo. Se convirtió en Secretario del Ayuntamiento y posteriormente Presidente Municipal de Chavinda. Fue electo diputado local y con ese carácter se convirtió en Secretario General de la CRMDT en 1937. En ese año debió hacer frente a la división interna que venía arrastrando la organización desde hacía dos años, a partir del conflicto de autoridades que se dio entre el fundador, Lázaro Cárdenas del Río, con el Gobernador Benigno Serrato, para entonces ya desaparecido.
Sus compañeros secretarios en el comité confederal fueron: en Industria, Emigdio Ruiz Béjar; Comunidades Agrarias, Pablo Rangel Reyes; Sindicalización, Pablo Salazar; Educación Socialista, Profr. Francisco Fabián; Cooperativismo, Vicente Villa; y en Tesorería y Estadística, Jesús Montenegro. Como Presidente Confederal impulsó la impresión del periódico titulado Frente Único. El Director era Raúl Arreola Cortés y su Jefe de Redacción Alfonso Soria.
En el periodo de Garibay Romero, la CRMDT se constituyó como parte fundadora de la Confederación Nacional Campesina. Se formó en Michoacán la Liga de Comunidades Agrarias y Sindicatos Campesinos. El primer dirigente cenecista en el estado fue Pablo Rangel, miembro del Comité Confederal en funciones. A él le tocó llevar la representación estatal al evento de unificación campesina nacional el 28 de agosto de 1938. La Confederación, a través de Garibay Romero, reconoció a la Liga como su legítima sucesora e hizo entrega a ésta, de la Casa del Obrero y Campesino en el conjunto de San Francisco, en Morelia. De los confederados del sector obrero, la mayoría se encuadraron en la Central de Trabajadores de México, cuyo primer dirigente estatal fue Roberto Chávez, y el resto en otras centrales. Garibay Romero, por su parte, continuó activo en la política y participó apoyando a General Dámaso Cárdenas en su primer intento por obtener la gubernatura constitucional de Michoacán. Trabajó como pagador y después como Tesorero de la Junta Local de Caminos.
Fue Senador Suplente y en 1944 resultó electo Diputado Federal por el 6º Distrito de Apatzingán. Durante la campaña Henriquista permaneció en el PRI. En el periodo gubernativo de David Franco Rodríguez desempeñó el cargo de Tesorero General del Estado.
Previamente, el autor Hernández Soria había publicado el artículo “José Garibay Romero, michoacano nacido en Chavinda. Líder de la Confederación Revolucionaria Michoacana  del Trabajo, antecesora de la CNC”, el 17 de septiembre de 2007 en el periódico Prensa Libre, investigación histórica en la que culminó la semblanza biográfica de Garibay Romero al narrar, que: casado en el año 1930, con Esther Mares Salcedo –mi madre–, tuvieron seis hijas y tres hijos, y que tras fallecer su esposa el 10 de enero de 1949, posteriormente contrajo nupcias con Ma. Consuelo Pérez, con quien tuvo un hijo y una hija. Fallecido el 15 de junio de 1964 en la ciudad de Morelia, fue sepultado en el Panteón Municipal.
Corolario
En el 51 Aniversario Luctoso se destaca la documentada y perenne memoria histórica de José Garibay Romero, Secretario General de la Confederación Michoacana Revolucionaria del Trabajo, CMRDT, en la etapa en que ésta evolucionó en Michoacán, en agosto de 1938, para dar vida a la Liga de Comunidades Agrarias y Sindicatos Campesinos, y enseguida a la Confederación Nacional Campesina, CNC, en el país.



Memoria que documenta el ser y quehacer de un hombre de su tiempo; de pensamiento, acción y obras vigentes en todos los tiempos; y que para ejemplo de generaciones actuales y futuras ha quedado inscrito en la historia de Michoacán y de México, encauzado en su lucha por la razón y la justicia social, cual José Garibay Romero lo señaló al expresar, en 1930, en sesión agraria de Chavinda que:
“Nosotros tenemos un deber por encima de todos los demás y es el deber de procurar un mejor porvenir para nuestros hijos, que coman mejor, que vivan con comodidad decorosa, que tengan oportunidad de educarse y que no vivan sujetos a la explotación como vivieron nuestros padres y nosotros mismos”.