domingo, 15 de abril de 2018

Quijotesca lucha contra la inequidad. Del Quijote al México 2018. Eduardo Garibay Mares

Quijotesca lucha contra la inequidad. Del Quijote al México del 2018

De esta manera habían de salir de sus gobiernos todos los malos gobernadores, como sale este pecador del profundo abismo, muerto de hambre, descolorido y sin dinero”. Miguel de Cervantes Saavedra
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Eduardo Garibay Mares
Abril 16 de 2018

Universitario Ejemplo
de Actuales y Futuras
Generaciones en la
Universidad Michoacana
de San Nicolás de Hidalgo
Don Quijote de la Mancha,  obra  arquetipo del idealismo en que el español Miguel de Cervantes Saavedra, exaltador de la libertad, reflejó la sempiterna lucha contra la inequidad existente entre clases sociales.
Obra publicada en 1605 con el título El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha, donde la locura con que dotó a Don Quijote le permitió a Miguel de Cervantes consignar, sin ser reprimido por ello, la   estructura de los grupos de poder y sus nexos con los gobernantes.
Poderosos que ponen y quitan gobernantes
Fue el ingenioso hidalgo, en tiempos de nula libertad de expresión, quien al cabalgar en Rocinante y romper espadas contra molinos de viento posibilitó al autor rescatar valores universales, e incluso sentar precedentes de respeto a los derechos humanos, al así también poner en evidencia, entre muchas otras cosas:
Primero, que a la cultura impuesta  desde  el  poder se debe el hecho de que a quienes luchan contra la inequidad sean considerados idealistas, quijotescos o,  de plano, locos, por estar destinados a siempre perder;
Segundo, que el caballero andante, el luchador social, ha de ser previamente reconocido y tolerado como tal por las élites, a las que asimismo está destinado a servir; y
Tercero, que son los poderosos los que ponen y quitan gobernantes.
Del contexto de Don Quijote al México 2018
Esto es, que las características contextuales del siglo XVI, que en lo fundamental trascendieron a la luz de cinco siglos y alcanzan la realidad de nuestros días en que, por cuestiones derivadas de la ambición desmedida de grupos de poder y descontrol del Estado mexicano, son asolados en el país los mayoritarios sectores de población y, entre otras cosas, miles de personas emigran por ello a otras naciones.
Don Quijote surge del pensamiento
vuelto escritura plasmada en el papel.
Dibujo a lápiz con edición digital/Mych
Consejos para el buen gobierno
Por eso viene al caso recomendar a estos cuantos privilegiados de hoy la lectura y aplicación de los vigentes consejos que Don Quijote dio a Sancho Panza, cuando éste fue designado por el duque como gobernante de la ínsula Barataria, en las heredades del castillo:
Dispón tu corazón a creer lo que te digo –le expresó Don Quijote–, para que mi consejo te guíe y lleve a puerto seguro, en el oleaje tormentoso donde vas a navegar, porque los grandes cargos son profundos océanos de confusiones.
Si estos preceptos y reglas sigues para fortalecer tu espíritu, óptimos serán tus días, perenne tu fama, colmados tus premios, inmensa tu felicidad, casarás bien a tus hijos, títulos tendrán ellos y sus descendientes, vivirás la paz y beneplácito de la gente, hasta morir tranquilamente en la vejez.
Por ello, para ser buen gobernante, has de temer a Dios, porque en el temerle está la sabiduría, y siendo sabio no errarás en nada; y también has de poner los ojos en quien eres, procurando conocerte a ti mismo, que es el más difícil conocimiento que se puede lograr, ya que en el conocerte saldrá el no hincharte como la rana, que quiso igualarse con el buey, porque si esto haces, significará que dejarás de lado tanto el mérito y límite de tu capacidad, como la humildad de tu origen.
Así es –replicó Sancho–, pero aunque mi origen es humilde, creo que en el mérito de cada quien reside la igualdad y es por eso que no todos los que gobiernan vienen de casta de reyes.
Es verdad –respondió Don Quijote–, por lo cual los que no provienen de la nobleza han de acompañar la gravedad del cargo con una sensatez que, guiada por la prudencia, los libre de murmuración maliciosa, de la que es difícil escapar.
Por ello debes hacer gala de la humildad de tu linaje, y enorgullecerte por venir de labradores, porque con ello ganarás el respeto de los demás.
Préciate más de ser humilde virtuoso que pecador soberbio.
Muchos son aquellos que de baja estirpe nacidos han subido a la suma dignidad pontificia e imperatoria, es por eso que quien se sustenta en la virtud no envidia a los que nacieron príncipes y señores, porque la sangre se hereda y la virtud se conquista, y es por eso que la virtud vale por sí sola lo que la sangre no vale.
Empero, si te busca algún pariente, no lo deseches ni le afrentes, antes le has de acoger y agasajar, porque nadie despreciará lo hecho por Dios ni dejará de corresponder debidamente a su natural origen.
Trae a tu mujer contigo –pues no está bien que quienes asisten a los gobiernos pasen mucho tiempo sin ella–, enséñala, doctrínala y apóyala, para mejorar sus correspondientes conocimientos, porque todo lo que un gobernador discreto puede adquirir, lo suele perder su esposa que, carente del saber respectivo, actúe sólo por impulso.
Si acaso enviudas y por el cargo conquistas nueva pareja, no la tomes para que te sirva de anzuelo y caña de pescar, porque de todo aquello que ella reciba, tú como autoridad has de dar cuenta y, llegado el caso, serás penado.
Nunca te metas donde no te llaman, como hacen los ignorantes que presumen de agudos.
Justicia y respeto a derechos humanos
Hallen en ti más compasión las lágrimas del   pobre, pero no más justicia, que las acusaciones del rico.
Descubre la verdad por entre las promesas y dádivas del rico, como por entre los sollozos e infortunios del pobre.
No cargues todo el rigor de la ley al delincuente, que no es mejor la fama del juez riguroso que la del compasivo.
Si acaso doblas la vara de la justicia, que no sea por la dádiva sino por la misericordia.
Al juzgar el pleito de algún enemigo tuyo, aparta su injuria de tu pensamiento y. pon tu mente en la verdad del caso.
No te ciegue la pasión propia en causa ajena, porque los errores que así cometas, la mayoría de las veces serán sin remedio, y si lo tuviesen, será a costa de tu honor y aun de tu patrimonio familiar.
Al que has de castigar con obras no lo maltrates con palabras, pues le basta al desdichado la pena del suplicio sin la añadidura de malas razones.
Al culpado que caiga bajo de tu jurisdicción considérale hombre miserable, sujeto a las condiciones de la depravada naturaleza nuestra, y, sin ponerte en su contra, muéstrate piadoso y clemente, pues aunque son similares atributos, más resplandece el de la misericordia que el de la justicia.
Gobiernos que remedan heredades e ínsulas Barataria
Hoy en día, desde cotos de poder que remedan heredades e ínsulas Barataria, donde la quijotesca lucha contra la inequidad perdura.
Sí, élites y gobernantes que en su confrontación arrastran y dividen a la República mexicana, exhibidos cotidianamente en el espectáculo de medios de comunicación masiva, en su afán por predominar en amañadas encuestas públicas.
De mal en peor en el país, tales poderosos y gobernantes bien harían en seguir los citados consejos de Don Quijote, quien igual recomendó al gobernador Sancho, entre otras cosas, no hacer muchas leyes, e igual le advirtió que, en caso de hacerlas, debía procurar que fuesen buenas, y, sobre todo, que se cumpliesen, no sólo porque una ley que no se cumple vale como si no existiera, sino porque deja ver que al gobernante, que decidió promulgarla, le faltó valor para hacerla cumplir.
Ni más ni menos.

Élites y gobernantes que confrontados arrastran y dividen a la República mexicana, exhibidos día a día en medios de comunicación, por su afán de predominar en amañadas encuestas
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